domingo, 24 de julio de 2016

EL PRECIO JUSTO ¿DE DÓNDE VIENE?

         Es común por estos días mencionar la frase “Precios Justos”, eso en pleno siglo XXI suscita contradicciones a la hora de esperar o exigir tal cosa, en otras palabras, resulta contradictorio esperar “precios justos” del capitalismo que, en cualquiera de sus formas (salvaje, rentista, rentístico, desarrollado, periférico), siempre tiene por objetivo el lucro.
            En Venezuela se desarrolla una extendida operación de revisión del sector comercio fundamentalmente, ejecutada por diversos organismos del Estado, no es obejto de este trabajo evaluar el desempeño de estos organismos, ni las consecuencias que ha traído en la actuación de la población.
        No obstante, debemos establecer algunas premisas que se desprenden de lo sucedido hasta ahora, y de lo expresado por algunos de los principales dirigentes de la Revolución:
        Primero: los precios que se asumen como “justos” son fijados por los mismos establecimientos requisados. Precisemos un poco, cuando se hacen las inspecciones se verifica el monto que el propio establecimiento tiene en sus archivos y en cuánto por encima de eso se vende al público, por tanto, este valor base que justamente es el llamado precio justo, corresponde a un precio que igualmente reporta ganancias a los capitalistas comerciales. Todo lo anterior permite concluir que los “precios justos” de cumplirse, no constituyen ningún peligro para el capitalismo.
        Segundo: debemos considerar que en el caso venezolano lo que ocurre no corresponde a un desequilibrio accidental entre el sector extractivo (primario, de materias primas), el sector industrial (secundario), y el sector comercial (terciario) como pretenden establecer algunos técnicos económicos. Digamóslo de otra manera, los capitalistas en Venezuela no necesitan “producir” para cumplir con su objetivo central (el lucro), simplemente persiguen drenar la renta hacia sus bolsillos por cualquier vía, y claro está, la expresión política que se corresponde con esta práctica es la toma del poder por los representantes naturales del capitalismo.
            Tercero: la falsa premisa del desequilibrio entre los tres sectores de la economía (primario, secundario, terciario) sirve de base a la propuesta de un pacto económico y político con el capitalismo para que “produzca y distribuya a precios justos”, esto se puede expresar de mil maneras: “hay que estimular el aparato productivo”, otros con un tufo pseudomarxista dicen: “hay que desarrollar las fuerzas productivas”, algunos echan mano de la retórica altisonante y dicen: “necesitamos empresarios patriotas”, se habla además de meter los porcentajes de ganancia en cintura, en pocas palabras, se pretende regular al capitalismo, al que surgió antes de la revolución y al que pretende formarse, siempre al amparo de la renta petrolera.
            Dicho todo esto, veamos un poco de historia, analizaremos a continuación el papel de la Iglesia en la Edad Media, y su intento interesado de regular al capitalismo, incipiente en ese momento y que se manifestaba en el desarrollo del comercio:  
“Después de la caída de Roma, la Iglesia había adquirido cada vez más los caracteres de una institución, aumentando mucho su poder espiritual y material. En la Edad Media se convirtió, en su aspecto secular, en uno de los pilares más importantes de la estructura económica existente. Su propiedad territorial había crecido en tal grado, que la iglesia era el más poderoso de los señores feudales. Pero mientras que los señores feudales temporales estaban dispersos y carecían de lazos de unidad nacional, la iglesia poseía una unidad de doctrina que le daba un poder universal. Esta combinación de poder secular y espiritual tuvo por consecuencia una armonía completa entre las doctrinas de la iglesia y la sociedad feudal. Esta armonía es lo que explica por qué la iglesia podía pretender dirigir todas las relaciones y toda la conducta de los hombres en este mundo y al mismo tiempo dictar los preceptos que los llevarían a su salvación espiritual.”
Además, “las ideas económicas formaban parte de las enseñanzas morales del cristianismo. Pero, sin embargo, el dogma cristiano no fue suficiente. El mundo medieval no podía renunciar a la naturaleza ética de sus doctrinas sin perder su razón de ser espiritual, pero puesto que sus raíces también se hundían en las condiciones económicas de la sociedad feudal, combinó las enseñanzas de los Evangelios y de los primeros Padres de la Iglesia con las de Aristóteles, el filósofo que había atemperado sus opiniones realistas sobre el proceso económico con postulados éticos (...) Los canonistas aceptaron la distinción aristotélica entre la economía natural del hogar y la antinatural de la ciencia del abastecimiento, o sea el arte de ganar dinero. La economía es, para ellos, un cuerpo de leyes, no en el sentido de leyes científicas, sino en el de preceptos morales encaminados a conseguir la buena administración de la actividad económica. La parte de la economía que en la práctica era muy parecida a la que había expuesto Aristóteles, se apoyaba en una base teológica cristiana. Ésta condenaba la avaricia y la codicia y subordinaba el mejoramiento material del individuo a los derechos de sus semejantes, hermanos en Cristo, y a las necesidades de salvación en el otro mundo”.
Como vemos hasta aquí, es un asunto moral, si se quiere ético, de buena administración, el que se porten bien los comerciantes de la época, dicho sea de paso debemos referir que la Iglesia no condenaba “la institución de la propiedad” aunque sí atacan muchas de sus manifestaciones, incluso “se puso en duda todo el fundamento del comercio, al argüir Tertuliano que eliminar la codicia era eliminar la razón de la ganancia y, por lo tanto, la necesidad del comercio. San Agustín temía que el comercio apartáse a los hombres de la búsqueda de Dios; y a principios de la Edad Media era común en la Iglesia la doctrina de que “nullus christianus debet esse mercator”.
Pero indaguemos un poco más:
“… A fines de la Edad Media estas opiniones sobre la propiedad y el comercio se encontraron en diametral oposición con un sistema económico firmemente atrincherado que descansaba en la propiedad privada y con un comercio muy ampliado producido por el crecimiento de las ciudades y la expansión de los mercados. Ante esta nueva situación económica no podía prevalecer la intrasingencia de la Iglesia primitiva…” y así llegamos a las nuevas posiciones de (Santo) Tomás de Aquino de concilio entre el dogma teológico y las nuevas condiciones imperantes desde el punto de vista económico, vemos las características de la nueva situación definida desde la óptica de la Iglesia:
“Respecto a la propiedad, no admitía los derechos ilimitados que concedía el derecho romano, que de nuevo empezaba a privar (*)” y así se deslizan sutilmente para definir que “no la institución en sí misma, sino el modo de usarla, es lo que determinaba su bondad o su maldad (…) Era el más allá lo que importaba: la conducta en este mundo tenía que ser juzgada por referencia a la salvación definitiva. Santo Tomás no pretendía que la riqueza no fuese natural y buena en sí misma, sino que la clasificaba entre otras imperfecciones de la vida terrena del hombre, inevitable, pero que debían mejorarse tanto como lo permitiera su propia naturaleza”.
Pero sigamos indagando, de estas premisas expuestas hasta aquí, llegamos finalmente a lo que hoy, casi ocho siglos después, nos parece una meta: “el precio justo”.
“Aunque estaba dispuesto a llegar [Santo Tomás de Aquino] en sus restricciones del derecho de propiedad, hasta el punto de justificar el robo por necesidad, se daba perfecta cuenta de las consecuencias de la posición social en la sociedad feudal. Ordena, por ejemplo, dar limosna, pero sólo hasta el punto en que ello no obligue al dadivoso a vivir en condiciones inferiores a las de su posición social.
De este concepto de la propiedad nace naturalmente una transigencia ante el problema del comercio. Santo Tomás no lo considera bueno ni natural; antes, al contrario, comparte la opinión de Aristóteles de que es antinatural, y añade que implica perder el estado de gracia. Pero era un mal inevitable en un mundo imperfecto, y únicamente podía justificarse si el comerciante buscaba sostener con él su hogar y cuando tenía por objeto beneficiar al país. Las ganancias obtenidas entonces en el comercio no eran sino la recompensa del trabajo. La justificación del comercio dependía asimismo de si el cambio efectuado era justo, es decir, si lo que se había dado y lo que se había recibido tenían igual valor. En este punto Santo Tomás se inspiró de nuevo en Aristóteles, cuyo análisis del valor de cambio está contenido, como hemos visto, en su estudio de la justicia. Pero también tuvo otra fuente. Los primeros Padres de la Iglesia, no obstante su general antipatía por el comercio, tuvieron que hacerle frente a una práctica que condenaban, pero que no podían abolir; y también habían intentado hacerlo formulando el principio del “precio justo”. Era este un precio objetivo, inherente a los valores de las mercancías, y apartarse de él era infringir el código moral.
Es imposible descubrir qué es lo que, a los ojos de los teólogos, determinaba ese precio, ni explicarlo en términos que tengan alguna semejanza con las teorías económicas modernas. San Agustín, en su famoso ejemplo del comprador honrado, sólo dice que, aunque el vendedor ignoraba el valor del manuscrito que vendía, el comprador pagó el “precio justo”. Más tarde, se encuentra algún intento en formular una teoría del “precio justo” en los escritos de Alberto Magno, en una breve alusión desarrolla las ideas de Aristóteles insistiendo en que, idealmente, deben cambiarse mercaderías que supongan la misma cantidad de trabajo y de gasto. También Santo Tomás de Aquino parece haber sustentado una vaga teoría del valor de cambio con base en el costo de producción, la cual revistió igualmente una forma ética. El costo de producción se determinaba por el principio de la justicia, a saber, lo que era necesario para la subsistencia del productor. Sin embargo, la idea del “precio justo” expresaba, en general, poco más que la del precio convencional. Sobre todo, estaba concebido para evitar el enriquecimiento por medio del comercio.”
Pero para concluir nuestra indagación, veamos cuál fue el desenlace:
“Aún así, el avance del comercio fue lo suficientemente rápido para obligar a la Iglesia a retirarse de su posición original. El mismo Santo Tomás había permitido algunas oscilaciones en torno al “precio justo” de acuerdo con las fluctuaciones del mercado; había justificado, en particular, que el vendedor pidiera un precio más alto cuando, de otra manera, sufriría pérdidas. Y otros escritores posteriores formularon nuevas limitaciones. El costo del transporte de las mercancías al mercado, los errores de cálculo y la diferencia de posición de los participantes en el cambio se convirtieron en razones válidas para apartarse del “precio justo”.” (1)

Como vemos, los intentos de la Iglesia por conciliar lo que moral y éticamente decían defender, con el capitalismo incipiente fracasaron, fracasó el intento de regular al capitalismo, de que se porte bien.
Resta establecer algunas premisas para avanzar, que prefiguren a dónde queremos llegar si lo que transitamos es el camino del Socialismo:
En primer lugar, abordar la situación actual desde un discurso que apunte a los mecanismos del capitalismo y no a la buena voluntad de capitalistas patriotas que no existen, ni existirán.
Segundo: En Venezuela la construcción del Socialismo pasa por resolver el dilema ¿qué hacer con la renta? Dilema que tiene dos grandes respuestas: una, la renta se utiliza para apuntalar al capitalismo “productivo” a la par que se intenta mantener el nivel de distribución social de la renta. Dos, se usa la renta para construir una poderosa zona de Propiedad Social de los medios de Producción administrada por el Estado con arreglo a las verdaderas necesidades sociales, suprimiendo las categorías que hacen posible al capitalismo, a través de la eficaz Planificación Centralizada, de una nueva cultura del trabajo (el que transforma la naturaleza, en armonía con ella), todo lo cual redundará en la integración de la sociedad, en la participación verdadera y plena de la población, en una frase, Edificar el Socialismo desde sus bases materiales hasta la cúspide: La Conciencia Social.
(1)  Las citas fueron tomadas del libro “Historia de las Doctrinas Económicas”. Eric Roll. Fondo de Cultura Económica. 2010. Pág. 42-46.
(*) Los romanos crearon tanto una ciencia como un arte del derecho que, en los siglos posteriores, se convirtió en la base de los sistemas legales de numerosos países (…) Del derecho romano provienen análisis de ciertos conceptos como: la naturaleza y significación del dinero, el interés, el dominio del lujo, la teoría de la omnipotencia del Estado, pero además, disociaron el derecho de la religión y fundaron el moderno derecho de propiedad.

sábado, 9 de julio de 2016

La Inflación, Venamcham y la Economía Política Venezolana

Antes de entrar en materia objeto de estudio de este artículo, a saber, la inflación, veamos qué es Venamcham (Cámara venezolano americana de Comercio e Industria):
En su portal web podemos encontrar la siguiente información “al cierre del año 2013 tiene 1054 empresas afiliadas, de las cuales 74% son empresas venezolanas, 15% son estadounidenses, y el restante 11% son de 28 otros países de Latinoamérica, Europa y Asia.”
Además hablan de sus objetivos “Desde su fundación en 1950, VenAmCham ha concentrado sus esfuerzos en promover el comercio, las inversiones y la constante búsqueda de beneficios y mejores servicios para sus miembros.” En este aspecto son taxativos, pero además, llama la atención la fecha de fundación de esta cámara de comercio, analizando a grandes rasgos la evolución del pensamiento económico venezolano en la primera mitad del siglo XX, nos encontramos con la fundación de Fedecamaras en 1943, cuyo rol según sus propios fundadores era el de erigirse como un sindicato para la protección de sus intereses empresariales. Históricamente hablando, la fundación de Venamcham coincide con la de Fedecamaras, más adelante trataremos de explorar con respecto a la Venezuela de esos años.

Venamcham como creador de matrices de opinión

Entre los objetivos de esta cámara no sólo figuran los descritos arriba, también en su página web oficial describen su intención de erigirse como fuente difusora y promotora de sus intereses empresariales en alianza con medios de difusión masivos dentro y fuera de Venezuela: “…Promover y difundir la misión, actividades y criterios de VenAmCham a los afiliados y la opinión pública nacional e internacional, contribuye a consolidar el prestigio de la Cámara como fuente seria, objetiva y confiable de información económica y de interés empresarial. Se encarga de la emisión continua de información y mantiene sólidos vínculos con los medios de comunicación social y agencias de noticias nacionales e internacionales.” Queda claro hasta aquí que esta cámara de comercio tiene claros sus intereses, y se dedica a la formación de personal que los ayude a defenderlos. Uno de ellos es Pedro Palma, dedicado al menos desde el año 2000 a estas labores.
Un breve repaso histórico
Para completar el contexto en el que se exponen las opiniones sobre la inflación en Venezuela que analizaremos en el desarrollo de este trabajo, conviene repasar algunos aspectos históricos que recrean las circunstancias en las cuales se establece en Venezuela, la cámara Venamcham.
Intentaremos destacar los aspectos más resaltantes que definen la evolución de la sociedad venezolana en la primera mitad del siglo pasado, referidos a las condiciones materiales de la economía venezolana en ese período, y a su principal exponente: el petróleo.
No nos detendremos en los detalles vinculados al aparecimiento del petróleo en nuestro país dado que anteceden al período a estudiar, por tanto, iniciaremos nuestra breve indagación con el período al frente del país de la dictadura de Juan Vicente Gómez, período en el cual germina la actividad petrolera en Venezuela.
Con el régimen gomecista de corte liberal se inaugura en Venezuela según nos dice Asdrúbal Baptista “…con la autoridad del gobierno central en todo el territorio nacional. Ello era indispensable para poder dar impulsos sólidos a una economía muy atrasada.” (1).
¿En qué consistieron estos impulsos dados a la economía?     
Estaban relacionados por una parte, con la incursión de capital foráneo interesado en la actividad petrolera, y por la otra a la correspondiente renta de la tierra que de esa actividad se desprendía. Es así como en 1920, con Gumersindo Torres al frente del Ministerio de Fomento, se promulga la primera Ley de Hidrocarburos de nuestro país, la cual establecía la mencionada renta de la tierra a favor del Estado Venezolano como “pensión” o “canon de arrendamiento”, con la particularidad de que esta renta era percibida, al principio, por los terratenientes propietarios de las tierras objeto de explotación petrolera por parte de las compañías extranjeras, lo cual no es un detalle menor, dado que a partir de este hecho se genera la polémica con quienes planteaban (principalmente Vicente Lecuna) que dicha renta debía ser percibida por el Estado. No obstante, esta posición encabezada por Lecuna, obedecía a los intereses del sector privado que representaba: la banca.
Podemos establecer los años que van desde 1920, cuando se promulga la ley de hidrocarburos, y 1925, cuando Venezuela se convierte en el primer país exportador de petróleo, y segundo productor luego de Estados Unidos, como los años donde se inicia la preponderancia del Petróleo como actividad económica central de la economía venezolana.

Consecuencias de lo descrito

Por razones de espacio no nos detendremos a señalar el contexto internacional (2) en el que ocurren todos estos eventos descritos, en lugar de ello, resulta relevante destacar las contradicciones surgidas en el seno de las clases dominantes a partir del auge de la actividad petrolera en Venezuela.
La renta creciente proveniente del petróleo plantea la necesidad de definir su utilización. Existían dos posiciones fundamentales: “De un lado, con una política de librecambio y aranceles bajos, y con la abundante renta petrolera puesta en circulación por los diferentes mecanismos del presupuesto gubernamental, se abarataría de inmediato y de manera considerable el nivel de vida en Venezuela, al importarse alimentos de todo género y productos de consumo…” (3) . Esta es la posición de la banca y el sector comercial, que a la larga se impuso.
“…Del otro lado, se podían imponer altos aranceles proteccionistas para alentar las actividades económicas existentes, o para crear nuevas, lo que implicaba un alto costo de la vida interno, pero así se permitiría la transformación de la renta en capital productivo…” (4). Esta postura plantea utilizar la renta para subsidiar a los sectores golpeados dado el auge petrolero (fundamentalmente la agroindustria, que tenía como principal rubro de exportación el café). Es también la postura defendida por personajes de la burguesía ilustrada como Arturo Uslar Pietri, entre otros, que logra llegar a la conducción del Estado con Medina Angarita, Rómulo Gallegos, por ejemplo, pero que pierde la pugna con la -en aquel entonces pujante- burguesía financiera y comercial, hoy transnacionalizada, que incluso organiza su gendarmería en 1943 con la creación de Fedecamaras.

Un hecho relevante para lo que nos ocupa lo constituye el Tratado de Reciprocidad Comercial con Estados Unidos, firmado durante el gobierno de Eleazar López Contreras (el 6 de noviembre de 1939), y a través del cual Venezuela importa toda clase de mercancías y sólo vende como contrapartida petróleo.
El otro aspecto que queremos destacar ocurre durante el gobierno de Isaías Medina Angarita, y es la pugna interburguesa que referimos más arriba, entre la oligarquía financiera y comercial (formada al amparo de la administración de la renta y a hechos como el tratado antes citado de reciprocidad comercial con Estados Unidos) y la oligarquía industrial, que agrupaba a los desplazados representantes de la agroindustria y las manufacturas, que contaba además con intelectuales como Alberto Adriani, Arturo Uslar Pietri y Manuel Egaña. De esta pugna surgen en el gobierno de Medina Angarita medidas como el control de precios, el control cambiario, la formación de una red estatal de alimentos, se crea una lista de alimentos esenciales, todo además en el contexto del pleno desarrollo de la Segunda Guerra Mundial (hablamos del año 1941), se intenta derogar el tratado de reciprocidad comercial con Estados Unidos, se toman medidas contra las ganancias empresariales, se reforma la Ley de Hidrocarburos con el objetivo de obtener mayor renta del petróleo y en el marco de la inminente incursión de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial, este último acepta la reforma. La burguesía bancaria y comercial acusaba entonces al gobierno de Medina de intervencionista, y es al poco tiempo, en 1943, cuando se funda Fedecamaras como ya hemos mencionado.
Luego vendría, hacia el final de la Segunda Guerra, la Cumbre de Bretton Woods (Julio de 1944), donde Estados Unidos fija las normas que regirían el comercio internacional en torno al dólar y a través de organismos como la ONU, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional. Venezuela suscribe con reservas el acuerdo, buscando resguardar, ante las nuevas circunstancias mundiales, el ingreso proveniente de la renta.
Con evidencia de participación estadounidense, Medina Angarita es derrocado en 1945, pocos meses después de Bretton Woods, la misma suerte correría luego Rómulo Gallegos en 1948, Venamcham como ya mencionamos es creada en 1950, luego se profundiza, sobre todo con la llegada del Pacto de Punto Fijo, el rentismo petrolero que aún hoy conocemos.

Pedro Palma, discípulo de Venamcham

Comenzamos a entrar en materia luego de un necesario preámbulo, Pedro Palma es Economista, Profesor del IESA, socio fundador de Ecoanalítica-metroeconómica, individuo de número fundador de la Academia Nacional de Ciencias Económicas de Venezuela desde 1984, y para no redundar, fue presidente de Venamcham (2000-2002). Este personaje escribe un artículo en Enero de 2014 titulado “La inflación y su solución”, disponible en internet y que a continuación analizaremos como base para la discusión de las causas de la inflación en Venezuela.
Dice Palma: “La alta inflación en Venezuela se debe a múltiples factores, muchos de ellos debidos a las políticas públicas que se han venido aplicando”. De existir factores que producen inflación referidos al sector privado ya de antamano Palma anuncia que no los analizará.
Más adelante nos dice este Master y Ph.D. en Economía de la Universidad de Pennsylvania: “Por varias razones, el sector productivo local no ha elevado la producción con la misma intensidad que ha crecido la demanda creando una dependencia cada vez mayor de las importaciones, las cuales se ven estimuladas por la alta sobrevaluación de la moneda”. En este párrafo se señala a las importaciones como un factor fluctuante de nuestra economía cuando en realidad forma parte de la estructura rentista erigida al menos desde 1939, para ser cautos, con la firma del Tratado de reciprocidad comercial con Estados Unidos.
Acto seguido dice: “La pérdida de capacidad competitiva y la imposibilidad cada vez mayor de acceder a las divisas para importar son importantes limitantes a la expansión de la producción.” Como vemos, al analizar con detenimiento se encuentran contradicciones entre un párrafo y otro, primero se desconoce la singularidad del rentismo venezolano, para luego reconocer el carácter importador de lo que él eufemísticamente llama “expansión de la producción”, y lo reafirma sin desparpajo al decir “los excesivos controles impuestos a las empresas privadas también han contribuido a restringir la producción”. Y después encuentra un culpable de sus males: el Estado, dice: “Adicionalmente, muchas de las empresas que fueron expropiadas en el pasado, al pasar a manos del Estado se vuelven mucho menos eficientes, al producir tan solo una fracción de lo que producían en manos privadas. Todo ello ha contribuido a crear un desbalance entre oferta y demanda que agrava la inflación.” 

Los Costos de Producción y la Ganancia 

Uno de los factores que asume Palma como causante de la inflación, y que no podemos dejar de mencionar, son los costos de producción, veamos qué dice al respecto: “el aumento de los costos de producción ha impulsado los precios al alza. Además del encarecimiento de los factores de producción, los costos esperados de reposición se han disparado como producto de las dificultades cada vez mayores para tener acceso a las escasas divisas preferenciales, y del alza desmedida del tipo de cambio en el mercado paralelo o negro. Esto ha generado mayor inflación, pues aun cuando los productores estén produciendo con insumos que importaron con dólares preferenciales, o los comerciantes hayan importado los productos que venden con ese tipo de divisas, no pueden establecer los precios de sus bienes basados en ese costo, ya que cada vez es menos probable que en el futuro sigan teniendo acceso a esas divisas subsidiadas, lo que aumenta sus costos de importación. Eso los lleva a aumentar los precios hoy para mañana contar con los bolívares necesarios para comprar los dólares más caros. Todo lo anterior, combinado con unas bajas inversiones que limitan la eficiencia y la productividad de muchas empresas debido a la actitud hostil y de amedrentamiento gubernamental, explica en buena medida las altas y crecientes presiones inflacionarias actuales.”
La extensa cita es necesaria para esclarecer varios aspectos. Comencemos por un análisis básico que con toda seguridad conoce Pedro Palma. En la formación de precios existen al menos dos fuentes fundamentales: una, son los costos de producción y, la otra, muy poco mencionada por Economistas como el señor Palma, son las ganancias, es decir, los precios pueden aumentar porque aumentan los costos de producción pero también pueden aumentar si aumentan las ganancias del capitalista. Analicemos ahora las causas del aumento de los costos de producción que argumenta el señor Palma.
El aumento de los costos para este Economista de Pennsylvania se debe a una incertidumbre autoaplicada por preocupados empresarios que “aun cuando (…) estén produciendo con insumos que importaron con dólares preferenciales, o los comerciantes hayan importado los productos que venden con ese tipo de divisas, no pueden establecer los precios de sus bienes basados en ese costo, ya que cada vez es menos probable que en el futuro sigan teniendo acceso a esas divisas subsidiadas, lo que aumenta sus costos de importación”. Aquí reconoce, sin decirlo, que los capitalistas reciben las divisas oficiales, y al mismo tiempo reconoce que no acuden al mercado ilegal de divisas, sino que aumentan los precios por si alguna vez tienen que acudir, esto sin indagar acerca de si contribuyen o no a su formación.

Divisas Otorgadas

Debemos agregar que en 2012 fueron liquidados en Cadivi  31.145 millones de dólares, para 2013 estaban autorizadas 33 mil millones de dólares más, y para 2014 se anunció la disposición de 42 mil millones de dólares, que le parecen escasos a Palma pero que constituyen por ejemplo: en el caso de lo otorgado en 2012, el 86% del PIB de Panamá, equivale a 3 veces el PIB de Nicaragua, y es 2.2 veces el PIB de Camboya, durante el mismo año 2012. Pero además, la cifra otorgada en 2013, 33 mil millones de dólares, equivale a 2 veces el fondo creado por el Banco Mundial y la Asociación Internacional de Fomento para la lucha contra la pobreza, más allá de las conjeturas que hagamos acerca de las intenciones de estos organismos, destinaron a ese fin 16.300 millones de dólares.
Como vemos los precios no aumentan porque aumenten los costos de producción como afirma Pedro Palma, lo que aumenta son las ganancias del capitalista que sube los precios no sólo por incertidumbre autoinfringida, sino por la posición política que representa esta postura, pero dejemos que sea el mismo Palma quien cierre este artículo, expresando estas posiciones y haga sus vaticinios, que más suenan a amenazas, para este año: “Decir que la inflación es producto de la especulación masiva y de una guerra económica que hay que abatir a través de controles de precios y de márgenes de ganancia, es ignorar las verdaderas causas que la originan. Esas medidas no solventarán el problema. Por el contrario, lo agravarán, ya que después de una posible moderación inicial del aumento de precios, arreciará la escasez y vendrá un rebote inflacionario.”

A modo de Conclusión

La Economía Política venezolana supone para la Revolución Bolivariana un formidable reto, resolver el dilema que supone la interrogante ¿qué hacer con la renta petrolera?. 
La oligarquía finaciera y comercial tienen su respuesta, igual de impracticable que la intentada por oligarquía industrial al menos desde el famoso editorial del 14 de julio de 1936 “Sembrar el petróleo” de Uslar Pietri.  
La respuesta de la Revolución Bolivariana sigue inconclusa, espera por el concurso de los modestos esfuerzos de los revolucionarios de hoy.


(1)    Asdrúbal Baptista. Itinerario por la Economía Política. La Economía Política de Venezuela. Página 279. 
(2)    Debemos señalar al menos, que el mundo se encontraba en medio de las contradicciones interimperiales que propiciaron la primera guerra mundial (1914-1918), irrumpía en el mundo la Revolución Bolchevique (1917), y se aproximaba la Segunda Guerra Mundial (1939-1945).
(3)    Idem. Página 282
(4)    Idem. Página 283

domingo, 26 de junio de 2016

PROYECTO DE LEY DE PRODUCCIÓN NACIONAL Y LOS INTERESES DE FEDECAMARAS

En momentos de crisis como el que vivimos, aunque parezca paradógico, aparecen, se expresan los intereses más claramente. En el ambiente político actual, enrarecido por la falta de rigor, de argumentos y acciones que demuestren que la crisis es por falta de socialismo y no por exceso, aparecen los intereses del empresariado representado en Fedecamaras.

Sectores productivos: eufemismo que debemos superar

Demostraremos que los intereses representados por el Presidente de Fedecamaras y los del país no son los mismos. En primer término veamos cómo los intereses que coinciden son los de los partidos escuálidos representados en la Asamblea y “el sindicato de empresarios”, dice la noticia del Diario Panorama:

“Dijo Angel Martínez, presidente de Fedecamaras que se le está dando la oportunidad a todos los sectores productivos del país para opinar, a través de un debate abierto, en torno a la ley “una ley bien importante para el país, para desmontar toda una serie de controles que tienen restringida la producción de bienes y servicios en el país y es la principal causante de los anaqueles vacíos en este momento”.

Aquí el señor Martínez, bien recibido por la Asamblea escuálida, desde la arrogancia que caracteriza a quienes siempre han medrado de la renta petrolera, usa un término difuso mal acuñado también por voceros de la revolución: “sectores productivos”. Este término nebuloso e impreciso esconde la propiedad de los medios de producción, el papel de los empresarios, al usar este término no importa si son importadores, revendedores, ensambladores, o cualquier otra variante. La Revolución debe aclarar más este término, que va más allá de diferenciar a los empresarios desde planteamientos morales como el de parásitos o nacionalistas, debemos tener el rigor suficiente para plantear las discusiones a profundidad, en Venezuela no existen sectores productivos, todos los empresarios (los de Fedecamaras y los de Fedeindustria) sin excepción dependen de la renta petrolera, y no producen, construyen canales de distribución de esa renta. Por eso Martínez dice que los anaqueles vacíos los causan los controles estatales, es decir, el flujo de divisas es bajo dado que el ingreso del país también lo es. Y hablando de controles, si en algo debe mejorar el Estado es en los controles, por ejemplo, el sistema financiero venezolano es una enorme centrífuga de divisas al exterior que debería estar en manos de la sociedad y su administrador: el Estado, bajo un nuevo rol: el de vaso comunicante entre los ingresos del país y la Planificación Integral de la Economía.

¿Por qué necesitan la reducción del Estado?

Pero sigamos indagando hasta encontrar el móvil de los móviles, dice Martínez:

“Solicitamos una ley donde el Estado tenga la menor intervención (…) Básicamente, las propuestas del empresariado el día de hoy, a través de todos los esfuerzos por parte de Conindustria, Consecomercio, Fedeagro, Fedenaga y del resto de los sectores incluidos en Fedecámaras, se requiere que esta ley tenga un menor contenido de intervención del Estado. Es importante que el Estado pueda intervenir única y exclusivamente no para controlar bienes y servicios, sino más bien para regular distorsiones y para promover la producción de bienes y servicios del país, la Ley de Producción Nacional, propuesta por la bancada opositora en la Asamblea Nacional, debe tener un menor contenido de intervención del Estado”.

Claramente aparecen los intereses que siempre han representado, el planteamiento de reducir al Estado no es nuevo, pero tampoco tiene que ver con la producción, se trata ya del plan de gobierno que preparan y del rol del Estado en ese gobierno hipotético. Lo que ahora llaman “menor contenido de intervención del Estado” se enmarcará luego en un programa de ajuste clásico, que no es más que determinar la política económica del país a largo plazo, a través de ajustes estructurales, que son las medidas que toman en cualquier país que controla la oligarquía para la “estabilización económica” del país en cuestión, en sencillas palabras aplicarán el programa de ajuste del FMI que comenzará con los préstamos que otorga el Fondo Monetario, que justificarán culpando “al Gobierno de Maduro que destrozó todo”.

El Programa de Ajuste Neoliberal

Ahora bien, según esta lógica, dirán que las Reservas Internacionales están muy bajas y que no se podrán honrar las deudas ni los intereses a menos que lleguen estos préstamos del FMI, de lo contrario no habrá cartas de crédito para los empobrecidos empresarios importadores, es decir, nadie en el exterior transará nada con estos sectores productivos venezolanos. Y así, con todo justificado llegará el préstamo del FMI o cualquier ente similar, y con él llegará el descenso del riesgo país, que a su vez permitirá más endeudamiento por ejemplo para respaldar a los empresarios de los sectores productivos que gracias al Estado que niegan ahorita podrán “producir” para el país.

¿Cuáles son las consecuencias de todo esto? Justamente las que espera Martínez, se acabarán los controles del Estado, se crearán condiciones para la penetración del capital monopolista transnacional en el país con la consecuente pérdida de la sobernía conquistada a costa de su vida por el Comandante Chávez.

¿Cómo es esto posible? Sencillo, para que paguen los Estados esos préstamos tienen que ahorrar, ahorrar para poder pagar y, para ahorrar tienen que dejar de gastar, y dejar de gastar significa: disminuir el gasto corriente, que en el caso de Venezuela significa disminuir el gasto social, cero subsidios: la luz, el agua, la gasolina, el gas, el teléfono… a precios internacionales (repetimos, sin subsidios), todo el mundo a pagar a las empresas privadas que se harán cargo de traernos la eficiencia de los países desarrollados, y así cualquier otro resquicio de gasto que impida pagarle al FMI será erradicado.

Las misiones serán erradicadas por ineficientes, por generar mucho gasto, todo volverá a su lugar, la banca a sus tasas competitivas, las hipotecas a ejecutarse, es decir, más de un millón de familias de la Gran Misión Vivienda Venezuela a la calle cuando indexen las tasas de interés por los años perdidos de régimen chavista.

En pocas palabras, se materializará lo que dice el presidente de Fedecamaras: reducirán el tamaño del Estado, pero lo que no dice Martínez es que será por vía de la privatización y restringir el personal que trabaja en el Estado, que es justamente el personal que lo hace ineficiente, incluyendo a los que desde ahí apoyan a los escuálidos, todos sobrarán…

Los empresarios personificación del capital

¿Pero por qué deben hacer esto, tomar estas medidas tan impopulares?

La razón es que hay que disparar las tasas de ganancia, el empresario es sólo capital personificado, no es maldad lo que lo conduce a reducir los costos laborales, Marx nos hablaría de los factores que contrarrestan la baja tendencial en la tasa de ganancia, que es mucho más que lo que estamos hablando, pero a los efectos de este artículo hablemos sólo de la felxibilización laboral, el programa de ajuste no entiende de Ley del Trabajo. Por las mismas razones es necesaria la expansión de las relaciones sociales capitalistas, vender todos los activos vendibles: PDVSA, CANTV, CORPOELEC, CONVIASA… En resumen, habrían pocas cosas que no privatizarían a favor del capital monopolista trasnacional.

Y si alguien duda de lo que decimos, expresemos lo mismo pero en palabras del propio presidente de Fedecamaras y con su estilo:

“Indicó que otro aspecto importante para incluir en la ley sería “la protección de la soberanía del consumidor, también la protección de una rentabilidad justa para que los empresarios puedan invertir y tener crecimiento en el país”.

Ya vimos cómo se garantizarán esa rentabilidad justa y la ironía que llaman crecimiento económico, subordinados al capital transnacional y al rol que le asignen a nuestro país.

A manera de conclusión:

1. El Partido, el Gran Polo, el Congreso de la Patria, los Consejos Comunales, Comunas, deben activar una Dirección Nacional para la Planificación Integral de la Economía, donde se discuta cuál es el rumbo estratégico de la Revolución Bolivariana, como ya hemos visto Fedecamaras tiene claro el suyo.

2. Si el rumbo es el Socialismo debemos precisar el rol de los empresarios sin eufemismos como ese de sector productivo, que hasta el presidente de fedecamaras usa sin problema. Con los empresarios debemos tener mucho cuidado, más allá de los buenos deseos personales de algunos, siempre como clase, tendrán que defender sus intereses. Hoy, la Revolución plantea una alianza con empresarios que en teoría nos ayudarán a construir el Socialismo. Es necesario, en la etapa de transición, convivir con los empresarios establecidos, los que ya existen, digamos que esa peligrosa convivencia, lejos de ser lo deseable, es un mal necesario. Sin embargo, nunca deberíamos permitir que se formen al amparo de la riqueza social administrada por el Estado nuevos empresarios, recordemos que son capital personificado que siempre terminan defendiendo sus intereses, sus tasas de ganancia.

3. Proponemos retomar el curso del río de la revolución mundial en el punto que corresponde, nuestro rumbo no es el de la neoteoría de la dependencia que proponen los asesores foráneos, nuestro rumbo es el que no pudo continuar la Revolución Cubana en momentos del derrumbe de la Unión Soviética y el llamado Campo Socialista de Europa del Este, ese rumbo corresponde a la fase poco estudiada y nunca bien ponderada del Período de Rectificación de Errores y Tendencias Negativas, iniciado por Fidel pero truncado a partir de la entrada en el Período Especial por las razones arriba mencionadas, y que podemos resumir como un proceso de autocrítica pública iniciado por Fidel como una muestra más de su inagotable dinamismo y su característica capacidad de mantener la iniciativa política, ese ejercicio de autocrítica, es importante señalarlo, fue tomado por muchos en aquel momento como el inicio de la perestroika tropical en Cuba, cuando en realidad era una crítica seria a los métodos equivocados aplicados en la URSS. Entonces proponemos el estudio de los textos recomendados por el propio Fidel. Nos ocuparemos de ampliar estos planteamientos en posteriores trabajos.

4. El valor de estos planteamientos los da el propio Fidel en su discurso en la Clausura del reciente Congreso del Partido Comunista de Cuba (2016), cuando nos explica por qué se hizo comunista, no son planteamientos teóricos que se pueden utilizar de manera oportunista en una coyuntura, se trata de una concepción general, coherente de ver el mundo, que permite el estudio de la economía política de la transición y a la vez, establecer cuál es la política económica que se necesita para esa transición socialista, ese es justamente el asunto a dilucidar en Venezuela, dice Fidel: “¿Por qué me hice socialista, más claramente, por qué me convertí en comunista? Esa palabra que expresa el concepto más distorsionado y calumniado de la historia por parte de aquellos que tuvieron el privilegio de explotar a los pobres, despojados desde que fueron privados de todos los bienes materiales que proveen el trabajo, el talento y la energía humana. Desde cuándo el hombre vive en ese dilema, a lo largo del tiempo sin límite. Sé que ustedes no necesitan esta explicación pero sí tal vez algunos oyentes.Simplemente hablo para que se comprenda mejor que no soy ignorante, extremista, ni ciego, ni adquirí mi ideología por mi propia cuenta estudiando economía.”

5. La Dirección Nacional para la Planificación Integral de la Economía debe discutir sin charreteras, fraternalmente, todo lo necesario para proponer las líneas maestras del rumbo a seguir para conservar la estrategia de avanzar al Socialismo.


6. Seguiremos exponiendo nuestras propuestas en el marco del Congreso de la Patria permanente declarado por el Presidente Maduro desde la presente fecha hasta el 5 de julio de 2016.

miércoles, 8 de junio de 2016

CARTA ABIERTA PARA EL PRESIDENTE MADURO ¿Cuál es el rumbo a Rectificar? (Primera Entrega)

Este documento constituye un aporte de nuestro colectivo a las discusiones que buscan dilucidar el rumbo económico de la Revolución Bolivariana.

Nuestra pretensión es aportar, lo hacemos desde el reconocimiento al gobierno y al proceso que encabeza Nicolás Maduro, también desde la crítica constructiva, ejerciendo nuestro criterio y poniendo a disposición nuestro mejor esfuerzo de constructores para contribuir con la contraofensiva integral iniciada por el Presidente de la República.

Lo primero que queremos dejar sentado es el principalísimo rol del Estado en esta contraofensiva, no es posible enfrentar los embates de la oligarquía y del imperialismo que la dirige desconociendo el Estado. Alguien pudiera pensar que estamos protegiendo el funcionamiento del Estado Burgués, nada más alejado de la realidad, una discusión es que el Estado Burgués no contribuye a la construcción del Socialismo y otra muy distinta que debemos prescindir del Estado y sustituirlo por experiencias organizativas espontáneas. Al menos en esta etapa, no existe otra posibilidad, otro organismo, capaz de planificar integralmente las actividades sociales con arreglo a los intereses de los más humildes que el Estado.

Este rol del Estado no es objeto de estudio directo de este trabajo, lo abordaremos en uno posterior.

Algunos antecedentes:

Nuestro primer planteamiento pretende sintetizar la propuesta hecha por el propio Presidente Maduro en la Memoria y Cuenta presentada al país en la Asamblea Nacional en 2013, en su momento analizamos el discurso por considerarlo contentivo de las líneas centrales a seguir, consideramos importante exponer esas líneas maestras esenciales para rectificar el rumbo tomado, que es a fin de cuenta lo que la Revolución necesita. Esto decía parte del análisis que hicimos en octubre de 2013: 

“Hemos tenido como premisa el análisis de la realidad política a partir de las manifestaciones económicas, las cuales casi siempre expresan con mayor nitidez lo que en última instancia ocurre, y que permanece oculto en la retórica que sólo muestra formas exteriores y difusas de las contradicciones, todo esto a la par de estudiar las consecuencias en la subjetividad de la base social de apoyo a la Revolución, fundamentalmente.


Está pendiente el estudio a fondo de la monetarización de la política a partir de lo que sucede con las divisas, no obstante, podemos empezar por analizar las declaraciones de voceros oficiales: algunos restan importancia a las presiones evidentes al control de cambio diciendo que lo que liquida cadivi constituye sólo el 30% del ingreso en divisas, otros anuncian el alivio de esa presión a partir de la optimización de Cadivi y el impulso eficiente que se dará al sicad, como organismo suplementario para drenar divisas a sectores específicos seleccionados, todo esto desde la ingenuidad que se asombra de que los privados no traigan dólares al país, y la amenaza basada en otra ingenuidad: “si no producen tomaremos eso como una postura política”.

El propio Presidente Maduro se refirió en su discurso en la Asamblea Nacional del 08 de Octubre de 2013, a este asunto. Vamos a citarlo sin obviar su caracterización de Venezuela como país rentista, su llamado a la autocrítica, pero también con su solución al diagnóstico que nos ofrece. Veamos primero el diagnóstico, demostraremos al final que la corrupción y la guerra económica de este enfoque presidencial tienen un nexo que nos permitirá establecer la naturaleza del diagnóstico y cuál es la solución que se pretende:

“…Conviene subrayar que la economía venezolana atraviesa una coyuntura especial, toda vez que el aparato productivo del país está siendo impactado de una manera muy aguda por una serie de distorsiones como son: la especulación, el acaparamiento, el contrabando, el mercado de divisas ilegal, una colección de dificultades que bien podríamos bautizar con el nombre del “cadivismo” como una de las expresiones más vulgares de la existencia de la burguesía parasitaria en la historia de la Venezuela de los últimos 100 años. Esto es el “cadivismo” la forma que toma actualmente la obstinada tendencia de ciertos factores económicos a pretender obtener ganancias sin producir para ello. Parece un asunto de la mayor importancia establecer quiénes se han aprovechado de estos flujos, cuáles son los grupos de poder y sus relaciones con la Banca, con la actividad aseguradora y con el mercado de valores, hacia allá vamos, que nadie tenga duda de ello.”

Luego dice el Presidente Maduro: “Para poder convertir a la corrupción en un negocio extendido, tenían que ir debilitando y desmotando progresivamente al Estado y sus instituciones, sobre todo aquellas encargadas de administrar justicia, y es que no existe mejor caldo de cultivo para la corrupción que la inefectividad de las instituciones, vale la pena preguntarnos hasta qué punto la renta petrolera acentuó y multiplicó el peculado y la venalidad en Venezuela, no queremos caer en posiciones fatalistas, pero es innegable que la realidad histórica de un Estado rentista, junto con las deformaciones que genera la ganancia fácil tiraron a la moral nacional por un despeñadero, la convirtieron en una ruina, un Estado que no se construyó a partir de la producción, era un Estado extremadamente débil y extremadamente vulnerable, de allí la facilidad con la que pudo ser capturado por la burguesía y sus métodos para capturar y poner la renta al servicio del robo sistemático de los dineros que debieron haber sido públicos. Hoy por hoy la burguesía sigue buscando de diversas formas mantener el control de la renta petrolera, es el centro del debate, de la batalla nacional e internacional (…) Es el centro de la batalla, no nos llamemos a engaños, hoy por hoy la burguesía sigue buscando de diversas formas mantener el control de la renta petrolera, si a nuestra parásita e importadora burguesía criolla le sigue correspondiendo alrededor del 70% del producto interno bruto, quiere decir que la dinámica económica todavía está lejos del socialismo, muy lejos compañeros, camaradas, compatriotas, pueblo que nos escucha, no en vano la burguesía se dedica fundamentalmente al comercio, ello le permite la más rápida y fluida captación de la renta petrolera y por allí se desangra el país (…)


Y aquí se establece más claramente el nexo entre corrupción y guerra económica:

“Hay que ir a un proceso profundo de transformación de todas las instituciones y sobre todo ir a la creación de nuevas dinámicas, ya basta ya compatriotas, el tiempo pasa, tenemos que lograr que esa renta petrolera sea capturada para el desarrollo productivo de la economía y no para la especulación, para el chantaje, para el robo, para el enriquecimiento de grupos particulares que quieren controlar el poder político sea por la vía del disfraz rojo o por la vía de la burguesía parasitaria amarilla, ya basta ya compatriotas.”


Hasta aquí el diagnóstico, se establece, repetimos, un nexo entre la corrupción y el rentismo petrolero, lo cual aparentemente es cierto, pero si miramos bien, se están creando las bases para avenirse en las ergástulas de nuevos actores económicos (y los viejos que se porten bien) legitimados por la necesidad de desplazar a los molestos de lado y lado. Si alguien duda de esta hipótesis, respondamos con esta otra cita que para nosotros constituye el rumbo tomado que hay que rectificar:

“… Dónde están quienes saquean a este pueblo todos los días, dónde están, de dónde vienen, como consecuencia de este modus operandi la espiral de importar barato y revender lo más caro puede terminar por engullir a todo nuestro pueblo, de modo que los desbalances y dificultades serias que padece actualmente, las afectaciones que padece la economía venezolana no obedecen al funcionamiento estructural del capital y sus consecuentes crisis reales sino a un empresariado apátrida y voraz que en conchupancia con el funcionariado corrupto termina pervirtiéndolo todo, especulación, acaparamiento y desabastecimiento inducidos, son apenas las caretas más visibles para inocularle a nuestro pueblo la creencia de que el modelo encarnado por la revolución no sirve, lo que no encaja con la pujanza, entre comillas, de esa misma burguesía parasitaria y sobre esta base cabalgan en el sabotaje de la economía real. Afortunadamente ha venido creciendo poco a poco un área productiva nueva que expresa una Venezuela que empieza a lograr una economía diversa y productiva, hacia allá debemos apuntar todo nuestro esfuerzo, hacia acelerar la transición hacia una economía productiva, diversificada, que descanse en el trabajo, en la creación de riquezas, que descanse en el esfuerzo colectivo del país, que descanse en una poderosa economía socialista y en un poderoso empresariado nacional productivo. Cuenten con esto compatriotas, cuenten ustedes con todo nuestro apoyo, estos nuevos actores económicos que son dignos merecedores de nuestro respeto y nuestra compañía.”

Hasta aquí las citas del discurso en la Asamblea, ya contamos con el diagnóstico y la solución que se dará a la “enfermedad”, no obstante, sin falsas pretensiones debemos establecer en este mismo informe nuestra posición una vez comprendido el escenario.

Lo primero que debemos decir es que si el problema no lo crea el funcionamiento estructural del capitalismo, entonces este no es tan malo, y además es susceptible de ser asumido, el detalle está en que los capitalistas “reales” o “productivos” también querrán ampliar sus horizontes y ganancias derrocando al gobierno, todo en el marco del retroceso en los niveles de conciencia de la base social de apoyo de la Revolución. Pero dejemos de lado el ímpetu y vayamos al fondo, lo que plantea el Presidente Maduro no es nuevo, y estuvo de moda ya en otro siglo, veamos lo que dice Carlos Marx en carta a J. Weydemeyer el 01 de febrero de 1859:

“En estos dos capítulos destruyo al mismo tiempo el socialismo proudhoniano, que es ahora en Francia el socialismo fashionable [de moda], que quiere dejar que siga subsistiendo la producción privada, pero quiere organizar el intercambio de los productos privados, que quiere mercancía pero no quiere dinero. El comunismo debe ante todo desembarazarse de ese “falso hermano”.”

El socialismo prodhoniano que nos proponen ya está superado, los dos capítulos a los que se refiere Marx, son nada menos que los dos primeros capítulos de El Capital. Nos resta estudiarlos a fondo para exponer desde la solidez del marxismo nuestros argumentos, a la vez que perfilamos nuestra propuesta económica, la cual pasa por dar respuesta a la pregunta ¿qué hacer con la renta petrolera? Fin de la Cita.

No está de más aclarar que este documento fue un análisis interno, no fue publicado en aquel momento, pero recoge la preocupación por el devenir del proceso revolucionario de cara a estas premisas expuestas en un documento leído por el Presidente en Cadena Nacional. Nos limitaremos a decir que la realidad ha demostrado lo inviable de la contemporización con la oligarquía y su empresariado, el propio Presidente en respuesta a este planteamiento dice, en el Congreso Extraordinario del PSUV, el 12 de diciembre de 2015, 6 días después de la derrota en las parlamentarias:

“Ayer teníamos una reunión muy buena, el Gran Polo Patriótico y varios compañeros de allí, entre ellos Didalco Bolívar, secretario general del Gran Polo, perdón, de Podemos, proponía el diálogo con los sectores empresariales, y le dije, Didalco estoy de acuerdo, aquí hay gente trabajando, produciendo, sin lugar a dudas, y yo siempre le envío un saludo y todo nuestro respaldo; hay gente que quiere producir porque ama a Venezuela, es verdad; pero yo tengo mil experiencias que contarte sólo este año de reuniones de trabajo donde en base a la Ley llegamos a acuerdos pertinentes, aceptados por las partes, y al otro día salen y hacen todo lo contrario contra el pueblo. ¿Es o no es guerra económica? Lo que pasó con los hueveros pues, lo voy a decir mil veces. ¿Dónde se producen los huevos pues? ¿No es los pueblos donde están ustedes, en las ciudades donde están ustedes? ¿Y vamos a dejar que esos hueveros destruyan este país y le quiten los huevos al país? Sí lo hemos permitido, y yo asumo esa responsabilidad frente al pueblo, pero ustedes me tienen que ayudar.
La batalla hay que llevarla a lo territorial, a lo local, a lo concreto, a lo sectorial, y ganarla ahí, porque nosotros queremos producir, pero queremos reglas de juego, no capitalistas, no neoliberales. Ellos nos quieren imponer un capitalismo más salvaje que todos los que conoció Venezuela en el pasado, ya lo impusieron pues…”

Analicemos ahora las distintas manifestaciones de las posiciones políticas que pugnan por el poder luego de los resultados del 6D. Un remolino de opiniones y tendencias afloraban, se manifestaban en distintos matices ideológicos que expresan intereses de clases diversos. La discusión que se desarrolla en el seno de la revolución es vital para encarar el nuevo paisaje político que ya se configura, y ante el cual debemos resguardar nuestros motivos para luchar, asumir al enemigo, como Fidel ante el edulcorado discurso de Obama en La Habana. Veamos la táctica desplegada por los enemigos del pueblo para tratar de castrar las fuerzas revolucionarias.

Si alguien sabe de esto es el adocenado Pompeyo Márquez, renegado partícipe de la entrega de la gesta revolucionaria de enero de 1958. Veamos lo que plantea el otrora Santos Yorme:

“Dijimos en plena campaña electoral que todos somos venezolanos, que tenemos que garantizar el pluralismo político; entonces tiene que haber tolerancia porque justamente la democracia se ha construido para que las diferencias sean dirimidas buscando acuerdos.”

El país de España en su editorial del miércoles 09 de diciembre de 2015 dice:


“Venezuela no está dividida en dos bloques irreconciliables. La oposición, que no debe quemar etapas ni caer en provocaciones, incluye puntos de vista y sensibilidades distintas; y el chavismo, que ganó 18 de 19 elecciones, contempló el domingo, como un gran número de sus partidarios le dio ahora los votos a la oposición. El diálogo es complicado, pero esta es la oportunidad para tender puentes.”

Otra vocera dice: “Se necesita un pacto político y económico social entre ambos polos, que implique sus compromisos de recuperar la independencia y separación de los Poderes Públicos, al mismo tiempo que ambos también converjan en un plan económico social de emergencia que detenga la caída libre de la economía venezolana y la miseria de los venezolanos. Ambas parcialidades políticas se repartirán los costos de este viraje y los dividendos. Por eso deben reconocer que ambas parcialidades quedarán en pie para las presidenciales del 2019. Nada de buscar radicalismos para liquidarse.”

El MAS: Hay que impedir que se impongan radicales del chavismo y la oposición

Esto lo afirma Felipe Mujica, y dice la nota del Correo del Orinoco: El vocero enfatizó que la construcción de una propuesta en la que todos quepan sigue teniendo vigencia, textualmente dice Mujica: “Hay que impedir que los sectores radicales del oficialismo y que sectores radicales de la Mud se impongan, y la forma es crear condiciones para que se pueda dialogar”.

También pudiéramos citar a María Corina: “Esta realidad exige reformas económicas e institucionales profundas y urgentes, que solo pueden ejecutarse dentro de un gran Acuerdo Nacional que involucre a todos los sectores de la sociedad; que incluya a aquellos que no votaron por nosotros.”

Las Paradojas del Cambio, por Roberto Giusti

“Llegados a este punto uno no puede menos que pensar en la cohabitación, figura que se da sobre todo, en países con un sistema parlamentario y donde el presidente y el primer ministro, perteneciendo a diferentes fuerzas políticas, se ponen de acuerdo en un balance dinámico que permite el debido funcionamiento institucional sobre la base del respeto a la decisión del electorado”.

¿Pelear o Rectificar?, por Wladimir Villegas

"…El país está en una disyuntiva: el barranco de la confrontación o la autopista del diálogo constructivo".

Montado al Aire, por Rafael Poleo

“El presidente Maduro queda montado al aire justo cuando la escasez debida a un mal gobierno está por convertirse en miseria. Juicioso sería que atendiera el consejo de Felipe González y Lula da Silva, indicado desde hace tiempo por la Iglesia y por humildes ciudadanos -como el suscrito: dialogar con la MUD y otros factores de una sociedad que evidentemente le adversa. Este país de todos tenemos que hacerlo todos.”

El Espejo de José Vicente Rangel

“Siempre he sido partidario del diálogo -lo saben mis lectores y la audiencia de televisión- y constantemente lo sugiero. Más en las actuales circunstancias. Diálogo no significa -lo aclaro a quienes tienen reservas con el término- maniobra, blandenguería, hacer concesiones al otro y renunciar a las posiciones propias. Es civilizar el debate. Deslastrarse de visiones sectarias. Darle un corte a políticas impregnadas de odio. En una situación como la que vive Venezuela, cuando caminamos sobre un piso de cristal y cualquier exceso o torpes cálculos políticos pueden desatar la violencia y llevarnos a un conflicto fratricida, la recomendación para todos los que tienen algún tipo de poder es prudencia. Renunciar a la provocación y tomar conciencia de las consecuencias de actitudes irracionales, y sobre los daños que se le pueden hacer al país. A un país que acaba de dar una demostración contundente de madurez, de civismo, de espíritu ciudadano y respeto a la Constitución. Solo la prudencia y el sentido de responsabilidad puede alejarnos del peligro que acecha: el caos y el derramamiento de sangre.

Escenarios posibles. Vislumbro dos escenarios. Uno, el enfrentamiento a fondo, implacable, casi en términos bélicos. Que subyace en el lenguaje panfletario y estimula, irresponsablemente, la confrontación salvaje. En este escenario corren grave riesgo las instituciones y nadie puede hacerse ilusiones con imponerse. Ya que si uno de los factores que participan en la contienda llegara a triunfar totalmente, lo haría sobre los restos de la democracia, del Estado de derecho y de la vida de muchos compatriotas.

Otro es la opción diálogo. El respeto a las reglas del juego. Apoyado en un ejercicio sincero de la democracia. Que implica respeto al otro y excluye cualquier propósito de desaparecer al adversario. Esta vía no entraña abandono de programas o desdibujar perfiles propios. Significa, sí, asumir el debate en términos civilizado, donde cada quien participe con garantías suficientes.”

Simplificación cambiaria, disciplina fiscal y acuerdo entre gobierno y empresarios propone Jesús Faría.

Dice Faría en entrevista a Correo del Orinoco: “Es indispensable buscar espacios de acuerdos entre el gobierno y el sector privado, lo que no se hizo antes por la conflictividad política. Ahora llegó un momento en el cual debe haber un diálogo y debate, y debe existir un entendimiento general en relación a la necesidad del desarrollo del país. En función de eso se debe diseñar una política para que este sector aporte al crecimiento de la economía.”

El ahora Ministro plantea: “Asociaciones estratégicas, empresas mixtas con garantía plenas para los empresarios privados, y otras opciones para que la economía privada pueda reactivarse. Esto incluiría al capital extranjero, ya que se debe abrir el compás al capital extranjero con condiciones de respeto para nuestra soberanía”.

Salta a la vista lo que para nosotros es el principal peligro en el terreno político en el momento actual. Existe un plan para debilitar al gobierno y neutralizar a las fuerzas revolucionarias, nuestro papel en tales circunstancias no es pedir que rueden cabezas, es enfrentar el reto histórico que plantea la actual y compleja coyuntura, también es de carácter histórico el origen de la conseja de capitulación, desde Miranda y Monteverde, pasando por el pacto Molotov-Ribentrop, y los Frentes antifascistas ordenados por el PCUS que tanto daño hicieron a la dirección revolucionaria latinoamericana.

En este momento estelar no hay oportunidad para fallar en la línea correcta de lucha, nosotros proponemos esta, la argumentamos desde nuestro compromiso, desde la convicción de que es inviable la contemporización con la oligarquía y su empresariado (de fedecamaras y consecomercio o el del Vicepresidente económico), acompañamos a Nicolás cuando en respuesta a este planteamiento dice, en el Congreso Extraordinario del PSUV, inspirado en Bolívar, el 12 de diciembre de 2015:

“…No es tiempo de cohabitación ni de convivencia con la burguesía, ni contra la revolución fascista de este país; que lo sepan; ni con el imperialismo, que lo sepan (…) Es preciso que el Gobierno se identifique, por decirlo así, con el carácter de las circunstancias, de los tiempos y de los hombres que lo rodean, si éstos son prósperos y serenos, él debe ser dulce y protector; pero si son calamitosos y turbulentos, él debe mostrarse terrible y amarse de una firmeza igual a los peligros. Armémonos de la firmeza igual a las amenazas.”

O como orientó a ministros y gobernadores un día después del 6D:

“Estoy cansado de dialogar, estos salones los han recibido a ustedes una y mil veces, pero ustedes no tienen palabra burgueses parásitos, no tiene palabra, solamente tienen intereses, solamente tienen chequera, solamente tienen bolsillo y tiene un plan aquí en la cabeza destruir la revolución Bolivariana como sea, es así…”

En la próxima entrega esbozaremos los dos caudales históricos que se manifiestan en el campo revolucionario venezolano: uno, el cause sinuoso de la teoría de la dependencia y sus manifestaciones actuales, y dos, el cause socialista que sintetiza la Revolución Cubana y su período de rectificación de Errores y Tendencias Negativas, que retomaba el Gran Debate iniciado por Ernesto Che Guevara pero fue truncado por el inicio forzado del período especial.

¡No cederemos al chantaje de la cohabitación, no entregaremos el legado del Comandante Chávez!
¡Viva el Socialismo!
¡Presidente Nicolás Maduro Moros, cuente con el concurso de nuestros modestos esfuerzos!


Para comentarios y sugerencias:
Twitter: @hoy_socialismo

jueves, 26 de febrero de 2015

LA DUALIDAD DE PODERES Y EL GOLPE CONTINUADO



Las señales del golpe continuado están a la vista, no hay duda, está refrendado por el imperialismo: "Venezuela sigue marchando en la dirección equivocada y tomando las opciones equivocadas (…)Invitamos frecuentemente al presidente Maduro a que se dé cuenta que hay un conjunto completamente diferente de opciones disponibles, y esperamos que las tome" dijo Kerry ante la Comisión de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes (diputados).
Sabemos cuáles son las opciones detrás de estas amenazas de las que habla el representante imperial, esperan que nosotros mismos debilitemos al Estado y sus instituciones, que permitamos la dualidad de entrar y salir de la legalidad según les convenga, que esté siempre garantizada su participación de los dos lados de la legalidad hasta que nos derroquen, esperan apagar la esperanza, que nos arrodillemos a sus intereses, que entreguemos la plena soberanía petrolera, esperan revertir la nacionalización de la faja, derogar el decreto 5200, volver a los 7 dólares por barril.
La oligariquía local y sus representantes políticos ya transitan el camino señalado por Estados Unidos, salieron de la legalidad, los militares detenidos lo demuestran, Patricia Poleo dice por televisión que el mensaje que grababan era “institucional”, era un llamado a la renuncia del Comandante en Jefe de la Fuerza Armada pero era un llamado “institucional”, en el marco de la Constitución, igual que el famoso comunicado que convoca  una transición que no está prevista más que en sus intenciones golpistas.
La fase del golpe que se desarrolla es la fase de suplantar a las instituciones del Estado, es lo que en la Revolución Francesa se llamó dualidad de poderes, debilitar al Estado suplantándolo de facto. Es así como voceros de la mud, del partido copei viajarán al exterior a presentar al Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional un “plan de rescate económico”, dicen: “Estamos saliendo al exterior este fin de semana y vamos a ser recibidos para presentar el Plan de Rescate Económico humanista que los social cristianos le estamos haciendo a Venezuela. Vamos a ser recibidos por el Banco Mundial y por el Fondo Monetario Internacional para consultarles la posibilidad de que este plan reciba el apoyo financiero para poder sacar adelante a Venezuela de la crisis económica”, dijo roberto enríquez, presidente de copei, quien actúa como si fuera el ministro de finanzas del país, claramente están fuera de la legalidad, van a estos organismos a certificar que les entregarán el país una vez consumado el golpe que está en desarrollo.
Los eurodiputados hacen sus declaraciones, igual que insulza, santos, todo configurado hacia el desenlace que esperan, el derrocamiento del Presidente Maduro y la Revolución Bolivariana.
Ante este escenario ¿qué debemos hacer?
En primer lugar apoyar la movilización iniciada por el Presidente Maduro, demostrar en las calles que estamos concientes de la confrontación que se avecina.
En segundo lugar, estar preparados para acompañar con disciplina las medidas que sean necesarias según el escenario que se desarrolle.
En tercer lugar, debemos estar concientes que el desenlace nos debe encontrar preparados para profundizar la revolución, es por ello que proponemos las siguientes medidas:
  1.   Confiscar todos los instrumentos que la oligarquía y el imperialismo usen para derrocar a la revolución. (Medios de difusión masivos, instituciones financieras complotadas para financiar las acciones que ejecutan contra el pueblo).
  2. Convocar a la organización política y social del pueblo alrededor del trabajo, asumir los medios de producción que sean necesarios para garantizar el inicio de la etapa de profundización, a través de la planificación integral de la producción.
  3. Afianzar la unidad civico militar como garantía del avance revolucionario en el marco de las garantías sociales refrendadas por nuestra Constitución Bolivariana.

¡Llegó la hora de las definiciones, llegó la hora de los hornos!
¡Defenderemos el legado del Comandante Chávez, haremos el Socialismo!
¡El Presidente Maduro no está solo, el Socialismo tampoco, el pueblo chavista los acompaña!